Mi (No) Boda 4. La marcha Nupcial

Food Art Week. CDMX

Museo de la Numismática

Nov 2018

Performance: 20 min

Registro foto y video: Fran Badiola y Luis Rojo

Esta serie de performance catárticos coincidió con mi despedida de una etapa viviedo en México, de alguna manera fue un ritual de “hasta que la vida nos reencuentre”. Unos meses antes encontré en casa de mis abuelos una fotografía en la que yo misma ya jugaba a “no casame” desde los 6 años,  en un remoto verano que ahora me parecía tan lejos como la distancia que me separaba del lugar en el que nací. En esa fotografía hay un gesto travieso, me encandiló esa pequeña burla donde se asociaba el amor al sabor, a la comida y entonces decidí, en esta marcha nupcial en vez de llevar un ramo de flores, llevaría un ramo de piruletas de corazón, unos zapatos deportivos rojos que me recordaban a una extraña novia a la fuga y un velo rojo que me cubría mis ojos, como símbolo de transformación. En aquella mañana yo había planeado un show que no sucedió como había imaginado y mejoró mis expectativas. En el interior del Museo yo me sentía como una llama ardiendo entre esos muros negros que tiempo atrás era el espacio de fundición, creo que ese paisaje definía mi interior perfectamente, me sentía que había quemado todas las naves, todas las oportunidades y que ya solo quedaban las cenizas. Aquella mañana de sábado no había llegado casi nadie porque todas las inmediaciones del Zócalo estaban cerradas por una manifestación inesperada, con un pequeño grupo de invitados, salimos a las calles, había una persona que me acompañaba con una mochila con un altavoz que hacía sonar repetitivamente la marcha nupcial, mientras deambulabamos por el bullicioso mercado de la Lagunilla, yo decía como un extraño mantra, ya que me había estudiado otro texto que no me salía.

Del mundo antiguo y del mundo futuro sólo quedará la belleza

Después caminaba en una deriva por las calles estrechas llenas de gente , daba saltos, dirigía un orquesta imaginada y afloraban risas, miradas cómplices y diversión por el camino, en un momento alguien dijo:  Mira por ahí va la que no se casó”, eso me puso feliz ya que se entendía perfectamente la idea que quería transmitir.

Mis invitados cómplices me acompañaban, mientras decía:

La belleza de mi corazón a sobrevivido al mundo pasado al presente y al futuro

El camino terminó, la celebración fue liberadora, me podía ir con el corazón en calma, no es fácil dejar a un amor como es México pero cuando ese amor es verdadero siempre te habita aunque estes lejos.