Érase una vez…

Érase una vez…

que conocía a caperucita roja, imposible pero visible,

Érase una vez…

que las niñas eran bosques y los lobos aullaban en el silencio.

Ars Mágica

Video performance 3.38 min

Color/ Sonido

Madrid 2019

Estas imágenes corresponden al registro de mi primer performance donde apenas sabía que era la espectadora de un cuento encarnado. Esto es un homenaje a mi niña interior con registro de mi abuelo L. Carcedo. en Burgos – España, verano de 1987. Encontré esta película hace una semana en una caja del tiempo,  en el estado en que se puede ver a punto de desaparecer, los colores no han sido intervenidos y son fruto del caprichoso paso del tiempo, que  como nuestra memoria es frágil y esta en perpetuo cambio,  así arearticulé este cuento, por azar con el poema de Futorasky de Meter hechicería.

Hay que comer un corazón de tigre joven

Para tener afiladas las zarpas;

Hay que llegar al centro de la estepa

Y cortarle la lengua a un lobo hambriento

Para poder habalr con la luna ;

Hay que pregrinar con los tarahumaras

Para ser rico en silencio;

Hay que sufrir el celo de todos los animales

Para conocer los ritos del amor

Recién entonces, mujer,

Ve al encuentro de tu amor y

Camina a su lado por las estaciones;

No vuelvas la cabeza para llamar a tu inocencia

Porque con ella alquien prepara un nuevo sortilegio

Meter de hechicería – Futoransky