DIARIOS ÍNTIMOS DE UNA PROVOCATRIZ

Me gustaría perdonarme, me gustaría comprender, me gustaría saber el porque de este movimiento vital que es una espiral ascendente, constante y caótica, mientras florezco en este cuerpo que es una incógnita, suave, fuerte, frágil, dulce, acuática, mortal, solar, lunar, multicolor …

Sonrío, en el mismo gesto, una lágrima, un latir, una mirada interior, en un parpadeo veo a fuera… la mirada que se mira adentro cambia de color a cada instante, y es la mirada que ve afuera y así me vuelvo viento, ligera y volátil como la luz del atardecer al amanecer y viceversa.

“Como es adentro es afuera, como es arriba es abajo”

La ley del espejo.

Quiero HABITAR el recuerdo, el presente, el futuro… HABITAR plenamente esta CASA/CUERPO, que es mi único hogar. Soy nómada y me imagino bailando inagotable sobre una tela de araña finísima y resistente que tiene la forma de mi destino, como las extrañas líneas que surcan las palmas de mis manos…

Ahora que estoy en el ecuador de mi vida quiero saber como llegué hasta aquí, sin adentrarme en la ecuación exacta del tiempo y el espacio, abrazar mi sino de ave fénix, aceptar los caminos que tomé y declararme una mujer de aire/fuego guerrera/hechicera y sobre todo fiel a mi misma.

Este collage neodadaísta es una acción poética en sí misma para celebrar la vida, seguir amando y vencer al miedo. Este diario esta organizado como un círculo cromático, por espectros visibles de frecuencia, por colores sin un orden racional, ya que la vida es esta obra a medio escribir tan efímera e incomprensible como los misterios que no nos podemos explicar desde la razón. Esto funciona como un espejo mágico humeante, donde la intuición será tu mejor aliada y con suerte podrás ver tú propio reflejo junto al mío. A veces las imágenes contienen todo el significado, en otras ocasiones las anécdotas de mis diarios de sueños, casualidades y corazonadas pueden ser tú guía. La vida es un juego y en este juego decidí ser esta mostrua – provocatriz, creando y destruyendo esta obra mientras acaricio tú inconsciente.

Una vez me hicieron un regalo muy bello, era un marco de plástico rosa en forma de corazón con la foto de una niña sonriendo pícaramente a la cámara, aquella fui yo en algún momento. La persona que me lo regaló escribió sobre un papel con un bolígrafo en forma de viñeta y pego esto en el marco.

¿Quieres jugar conmigo? y eso mismo es lo que yo te pregunto a ti